Ayotzinapa: La visión de un treintón rapado y con barbas.

 

De entrada, me animé a escribir estas líneas porque lo que estamos viviendo en el país es bastante nuevo para muchos de nosotros. Tengo treinta años, y este tipo de cobertura a la respuesta social es masiva gracias a Internet y está provocando una respuesta… A medias… a veces malinformada y malintencionada; e incluso completa, cerrando el círculo de posibilidades.

Y no, este texto no va dirigido ni a la Gaviota, ni a EPN, ni a las autoridades. Seamos honestos, esos güeyes saben perfectamente lo que hacen y no necesitan que alguien más les esté señalando sus “fallas” o “aciertos”. Tal parece que vivimos sometidos a la prueba y error, sólo que las magnitudes de los resultados son exponencialmente más grandes, de acuerdo a la esfera en que se realicen.

Y es lógico. No es lo mismo a que yo haga algo a que lo haga un presidente o una figura pública. Y tal vez me dirás que sí, pero sabemos perfectamente que NO es cierto. Y ese valor de opiniones y de acciones, se los damos nosotros. El poder, el respeto, el VALOR, se da de manera social. Y si se da de manera fisiológica, es porque estamos sometidos a las leyes de la naturaleza, que esas sí son imposibles de dominar (aquí, es donde la ciencia sólo ilusiona).

Respeto mucho a las personas que están en lucha, y el movimiento social se ha estado gestando desde hace rato. La olla de los frijoles está chillando cada vez más fuerte, y si no hay un punto de fuga, está a nada de estallar. Como dice mi compadre NEFROX, esta generación está haciendo lo que en la nuestra no nos atrevimos a hacer. Tal vez porque lo vemos desde una óptica diferente, o porque de plano ya estamos tan integrados al sistema que, de alguna manera, no lo queremos ver caer.

Se habla ya de anarquismo. Se habla de revolución. Se habla de un cambio integral. Me da gusto, y mucho. Pero hay que estar bastante conscientes que la revolución NO SE DA EN MESES, y el curso de la historia lo avala perfectamente. La revolución tal vez se da porque una generación crece en conflicto, y entonces se acostumbra a estarlo, hasta que se harta y lo da por terminado. ¿Quién se va a cansar primero? ¿El estado o el pueblo? ¿Quién caerá primero? ¿Aquella persona que se ADAPTA, que se REBELA, o que quiere imponer su voluntad COMO SEA?

Hay estrategias. No podemos negar la razón del ser humano, y con lo mucho o poco que nos duela la desaparición (asesinato) de miles de personas (43 son muy pocas), al final, es muy probable que se acabe negociando beneficios. Para pocos o para muchos, pero al fin, negociación.

Pensémoslo de esa manera. Un grupo de 300 granaderos, contra una multitud de 4000 personas. Aún y cuando tengan armas de fuego, los granaderos no pueden ganar. Eso sí, habrá bajas, y MUCHAS. La cosa está en que, neta… ¿Quieres ser de esas bajas? Ahora, los granaderos aumentan sus probabilidades de ganar, si están distribuidos de manera funcional. Las artes marciales y los análisis históricos en combates, apoyan la idea que acción sin técnica o estrategia, puede ser nulificada más fácilmente.

Oséase, hasta Goku tuvo que APRENDER cosas nuevas para derrotar a los peleadores más poderosos del universo.

¿Quieres tirar abajo la puerta de palacio de gobierno?

Investiga de qué material está hecha, y cómo acelerar su proceso de incineración.

¿Quieres desaparecer a 43 estudiantes sin pagar por ello?

Has lo probado, lo teorizado y lo aplicado en otros países.

 

Es estúpido.

No…

ES MUY PENDEJO SUBESTIMAR AL ESTADO. Y, por ende, SOBREESTIMARLO TAMBIÉN.

Si pones a menos al enemigo, aumentas las probabilidades de perder la batalla o la guerra. No mamen, eso está documentado incluso desde antes de que existiera México como república…

Hay una línea muy delgada entre la estupidez y la valentía. Nosotros, nosotras, estamos ahí. Nos envalentonamos en bola, pero en solitario es distinto. Y es NORMAL y NATURAL, somos seres sociales que necesitamos de los demás para protegernos. El pensamiento paternalista , ese que nos puede joder, es SOCIAL y APRENDIDO, por lo que puede ser DESAPRENDIDO. Tal vez se llegue a la victoria, pero esa dependencia orillará a la misma situación. No somos más que infantería, de bloques con mayor poder otorgado…

Es como la situación en la mayoría de los países en conflicto. Presidentes, ministros, representantes y demás, no se están rompiendo la madre, ni matándose por intereses políticos. ¿Para qué? SI PARA ESO ESTÁ LA INFANTERÍA.

Por eso, reitero mi punto (muy a mi pesar, pues es mi respuesta inmediata), la violencia no es la mejor solución a las cosas (chale, ya estoy creciendo…), la preparación y luego la ACCIÓN, nos llevarán a un camino diferente. Incierto, pero diferente.

Es sumamente interesante, ver cómo algunas personas toman literales las publicaciones en redes sociales, otras las ignoran, otras las comparten, y otras más, conscientes de la mentira, las aceptan por lo que simbolizan.

Estamos al inicio de un camino de incertidumbre. Así se empiezan los cambios… Cuando nos detenemos totalmente y pensamos “¿y ahora, qué chingados sigue?”

Genghis Khan decía, supuestamente: “Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas. Yo no.”

Y lo reitero, con toda seguridad de que el conocimiento, la duda e incluso el arte de la confrontación, es la principal fuente de poder.

Poder ser libre.

 

 

Nota: las imágenes no son mías, sólo son para enriquecer el texto.

About Axel

Comunicólogo amante de esos detalles que nos hacen ser una sociedad bizarra, idealista y dañina. Productor audiovisual, locutor comercial, maestro universitario y conductor de INDIRECTO TV