El universo en poco más de metro y medio…

 

Si lo pienso bien, no lo entiendo. No es lógico. No es comprensible y ni siquiera razonable. Pero existe…

Me reventé el cerebro durante meses tratando de comprender qué carajo me habías hecho, y por qué me dolía tanto no estar contigo. Descarté daño cerebral por una patada que me habían dado en la cabeza. Descarté el hecho de que me debes 100 pesos (mismos que aún no me has pagado), pues hay gente que me debe más dinero y ni siquiera me importa. Descarté que eres la persona que más me desespera en este mundo. Descarté que me molesta que seas tan descuidada y que a veces te emberrinchas por tonterías…

Un día, algo que conectaba mi cerebro con mi columna se desgarró. Y me causó uno de los dolores más grandes que jamás había sentido. Mi ceño siempre fruncido desapareció, y mis ganas de pelearme con el mundo se fueron. Lloré, y mucho.

Como maldición gitana, todo el daño regresó aumentado a mis hombros. No comprendía cómo una mujer que mide poco más de metro y medio había logrado arrancar la rabia que me consumía durante años. Y eso, que no tiene explicación, se llama “amor”.

Transmutaste la rabia por esperanza. No le tuviste miedo a un monstruo, y con paciencia, lágrimas y amor, lavaste un alma que estaba seguro, ya no existía. Me hiciste sentir que hay un corazón palpitando debajo de toda esta capa de grasa, músculos, tripas y cosas negras. Me hiciste sentir que, pues… tengo un corazón.

El amor es la piedra filosofal que transforma las cosas duras en objetos brillantes. En aquello que te hace sentir que puedes vivir para siempre. En aquello que vale la pena dar la vida al luchar. Hiciste tambalear todo mi mundo, y mi razón de las cosas. Me abriste los ojos a muchas otras perspectivas, a muchos sentimientos. Me abriste los ojos al universo.

Eres la mujer con la que quiero librar todas mis batallas, luchando juntos. Eres la mujer con la que quiero celebrar nuestras victorias. Eres esa persona, por la que ahora tengo eso a lo que llaman “esperanza”. Eres esa persona que quiero proteger, aún y cuando sé perfectamente que lo puedes hacer sola. Eres esa mujer, con la que puedo llegar a pedirte que me abraces después de un mal día. Eres la persona que me hace sonreír. Eres la persona que me hizo arrancarme de muchas creencias, para sentirme pleno y feliz. No puedo evitar que a veces nos enojemos, pero eso me da la oportunidad de hacerte reír otra vez.

Eres la razón por la que le digo a otras personas que se parecen a ese yo de hace un par de años, que aún hay esperanza. Que no se rindan, pero que deben aprender a abrirse y a apostarle a perder.

Porque hay mucho que ganar…

Eres esa mujer que muchas personas me dijeron “cuando la conozcas, lo vas a saber… no lo puedes explicar, simplemente, lo sabes…”. (Y mira que durante más de 15 años, estaba seguro que eso era una de las más grandes estupideces que había escuchado…)

Somos realistas en que existe la posibilidad de que no estemos juntos en algún momento. Pero también estamos conscientes de que eso depende de nosotros. Estamos conscientes que lo imposible no existe. Eres mi luna. Mi universo. Mi bonita.

Eres el universo en poco más de metro y medio…

Te amo.

10483227_775755269143995_7460133961765076467_o

Las imágenes de este post, son de Chiara Bautista, ilustradora con geniales imágenes. Checa su facebook aquí

About Axel

Comunicólogo amante de esos detalles que nos hacen ser una sociedad bizarra, idealista y dañina. Productor audiovisual, locutor comercial, maestro universitario y conductor de INDIRECTO TV